La atenuación natural monitorizada (MNA) puede ser una estrategia sostenible de gestión de riesgos para una amplia gama de contaminantes de aguas subterráneas, donde se recopilan y evalúan datos ambientales que demuestren que la atenuación natural protegerá a los receptores de la contaminación o el daño. La atenuación natural se refiere a la combinación de procesos físicos, químicos y biológicos que actúan, sin intervención humana, para reducir las concentraciones de contaminantes, el flujo o la toxicidad. La Agencia de Medio Ambiente publicó originalmente una guía técnica para el MNA en 2000 en su Publicación de Investigación y Desarrollo 95. Desde entonces, se han logrado avances científicos significativos en la comprensión del comportamiento de los contaminantes y el transporte reactivo en el subsuelo, junto con desarrollos en desarrollo en la caracterización de sitios, monitorización y enfoques y tecnologías de modelización predictiva, que se recogen en esta guía actualizada.