Científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) revisaron datos de la nave espacial Galileo de la NASA que sobrevoló Europa en el año 2000 y descubrieron más pruebas de que efectivamente está lanzando columnas de agua al espacio.
La cuarta luna más grande de Júpiter está cubierta por una gruesa capa de hielo, que los científicos sospechan firmemente que oculta un océano subterráneo —y posiblemente vida.